DESHABITADO GALIMATÍAS

El hábito que yo habito vive en mí desde que mis hábitos construyeron mi forma de habitar el mundo. No hay hábito que pueda transformar la forma de habitar el yo. O quizá construí mi propio hábito cuando hube habitado el hábito de tu habitado habitar. El hábito que habité ya no habita en mí desde que cambié de hábitos cuando la glacial noche se aposentó entre mis pliegues. Mis hábitos, deshabitados y huérfanos, desnudos, aquellos que yo hube habitado, hoy solo son sombra hecha jirones, aquella que un día yo habité.