MAMÁ: VOY A SER POETISA
Un político muy chulapo de los de: «a chaqueta nueva para cada día del mes». Una muchachita metida en una camisa cinco tallas más grande de la que le corresponde que grita, pero no canta, y se alía con un gañán dispuesto a cubrir por amor al oro la inmundicia de su ama. Un rico mendigo que pide para sí y para todos sus amigos. Un mentiroso cojo de las dos piernas y de una oreja. Una espada envainada por apollinamiento y mal uso. Un muerto resucitado en olor de insalubres intereses. —Mamá: esto ya no es lo que era… ¿O sí? Folclore, vino y rosas. Igual no han cambiado tanto las cosas.