LA LÍNEA NEGRA
Hay una línea que debes cruzar cada mañana al abrir los ojos: es la línea negra, la línea que delimita tu valentía al afrontar el día del miedo a afrontar la jornada. Salta de la cama, salta por encima de esa línea infausta. Vive el día a sabiendas de que cuando se va lo hace para siempre; el atardecer borra con su brocha la sombría raya. El miedo se rompe al cortar la ominosa línea negra. Salta, salta, salta… Ve dejando en cada salto tu impronta de colores limpios…