EL CUATRO SIRVE DE ASIENTO A QUIEN LE FALTA UNA PIERNA. MICRORRELATO.

 


Era un cuatro venido a menos desde el día que decidió convertirse en un asiento para desvalidos. 


Con una sola pata no podía cubrir las necesidades de quien requería cuatro columnas para aposentar su esqueleto.












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Cuentos chinos

AISLAMIENTO

UN CAMELLO EN EL OJO DE UNA AGUJA

NO ABRIR LA PUERTA

NO SOY YO, SON LAS LENTEJAS

EL SILENCIO EMPEDRADO

GANAR

GALATEA Y EL COLOR DE SUS OJOS

OVINA ERA SU NOMBRE

LA DAMA Y LA TORRE

EL LAMENTO DE LA SÚPLICA