EL CUATRO SIRVE DE ASIENTO A QUIEN LE FALTA UNA PIERNA. MICRORRELATO.

 


Era un cuatro venido a menos desde el día que decidió convertirse en un asiento para desvalidos. 


Con una sola pata no podía cubrir las necesidades de quien requería cuatro columnas para aposentar su esqueleto.












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Cuentos chinos

LA LÍNEA NEGRA

EL SILENCIO DE LA BANDA

TODAVÍA QUEDAN ISLAS DONDE NAUFRAGAR

UN BUZÓN VAGAMUNDO

PIEDRAS

A GALOPAR

UN PASEO POR LAS ESTACIONES

AL BORDE DE UN AZUL