LA SONRISA QUE LO CAMBIÓ TODO

El día en que todo acabó venía como todo lo que acaba con un nuevo comienzo bajo el brazo, un brazo amenazante en principio, pero, que habría de conocerse en un futuro que desmentiría lo que en un principio pareció querer mostrar. Un campo de amapolas, un sembrado colorido. Una hacienda olvidada poblada de lagartijas. Y, de repente, Hermenegildo transfigurado en descubridor de parajes ocultos se da con ella de bruces. Hermenegildo, aventurero procaz se había cruzado por lo largo y ancho de sus correrías con todo tipo de paisajes y lugares desconcertantes unas veces, insólitos otras, y, tenebrosos en alguna que otra ocasión. Esta vez como todas las anteriores se adentró en los restos de la casa en ruinas es...