CON LOS PIES EN LA TIERRA
Anclada al suelo, plantada cual árbol llega un
viento huracanado, un huracán maldito con su bravo soplido empuja la tierra
alrededor de mis pies mientras intenta desplantarme, pero, soy más fuerte que
los vientos, más fuerte que un huracán, más resistente que el aire…
No hay tormenta tras la cual no salga un sol
redentor, no existe tsunami ni terremoto capaz de borrar mi raíz.
Un día soleado emprenderé el
vuelo sin ayuda de céfiro, hacia el lugar de libertad que siempre pobló mi ser.
No hay tormenta que no escampe…
A la pleamar le sigue la bajamar. Todo está
escrito en el libro del universo.


Comentarios
Publicar un comentario
Soy toda "oídos". Compartir es vivir.