MICROCUENTO
¡Bailemos! —Susurró con impostada voz la luna al
sol.
Pero, el sol ya se había ocultado,
y nada escuchó.
La luna sintiéndose ignorada no volvió a salir
dejando al albur
de las noches
un negro
decorado.
La luna queda cautiva tras el desplante del sol...
El sol altanero no calculó el alcance de su descuido,
Agotado,
vaga sin relevo…


Con un tono sutilmente dramático y personificado, presentas a la Luna como una figura tímida y vulnerable que invita al Sol a bailar con una voz "impostada" (fingida, nerviosa, como quien se arma de valor), pero él, altanero y agotado, ya se ha ido sin oírla. El desplante lleva a la Luna a esconderse (no salir más), dejando las noches en un "negro decorado" puro y desolado. El Sol, por su arrogancia, termina vagando sin relevo, exhausto en un ciclo eterno sin pausa.
ResponderEliminarTiene un aire de leyenda antigua mezclada con poesía contemporánea, casi como un microcuento mitológico.
Me ha encantado.
Creo que es mucho más potente tu comentario que mi propio texto. ¡Qué capacidad de análisis! agradezco infinito el apunte que me da una visión ampliada de lo que quise reflejar. ¡Gracias infinitas! Un saludo.
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