DESCOLORIDO CIELO

Un niño sueña.

Sueños de pájaros fríos como el metal del que están hechos...

Sueña con el rescate.

Sueña con el viaje que ha de transportarlo a otros mundos a otros colores. 

A otros olores.

El pájaro vuela sobre la cabeza del niño.

En el aire sólo queda prendido el olor de la desesperanza.



















Comentarios

  1. La desesperanza se huele. Que buen poema, gris y frio como el metal. Sin duda, como humanidad, aun nos queda mucho por hacer por la infancia en el mundo.

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    1. Nos queda todo y lo realmente desesperante es ver la cara de tantos y tantos niños vagando solos. Gracias por tu comentario.

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