MICROCUENTO
¡Bailemos! —Susurró con impostada voz la luna al sol. Pero, el sol ya se había ocultado, y nada escuchó. La luna sintiéndose ignorada no volvió a salir dejando al albur de las noches un negro decorado. La luna queda cautiva tras el desplante del sol... El sol altanero no calculó el alcance de su descuido, Agotado, vaga sin relevo…


Comentarios
Publicar un comentario
Soy toda "oídos". Compartir es vivir.