AL CALOR DE LA FRIALDAD #MICROCUENTO

Fue en ese instante cuando tomó conciencia de los sucesos de la noche anterior.

El espíritu de Luciano amaneció colgado y congelado, mientras, ella jamás volvería a sentir el provocador frío de la indiferencia.


Comentarios

Publicar un comentario

Soy toda "oídos". Compartir es vivir.

Cuentos chinos

AISLAMIENTO

UN CAMELLO EN EL OJO DE UNA AGUJA

NO ABRIR LA PUERTA

NO SOY YO, SON LAS LENTEJAS

EL SILENCIO EMPEDRADO

GANAR

GALATEA Y EL COLOR DE SUS OJOS

OVINA ERA SU NOMBRE

LA DAMA Y LA TORRE

EL LAMENTO DE LA SÚPLICA