NI FÚ, NI FÁ...SINO TODO LO CONTRARIO

  

Amapola buscaba concienzudamente debajo de las piedras en

 tanto iba dibujando eclécticas efes,

fulminando falsas galantes galerías,

hartándose de hurtar imaginativos imanes.

Junto al karma kinesiológico se adjuntaban lánguidos lamentos,

lejanos lugares,

limosneros mañaneros,

mientras, misteriosamente, manteó, ninguneó ñoñamente,

las ñapas opresoras,

esas pequeñas pajarracas que resistieron sutilmente todo un vivero de webs xilófagas y zalameras.

 

—IGNORA CON LA PALABRA Y CON LOS GESTOS. Ignorar es la mejor manera de no dar valor al comentario. Ni pidas una explicación, ni te enojes, ni mires con ojos ofendidos. Simplemente ignora—.









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