Mujeres del pasado, presente, futuro…con un común denominador que las hace indivisibles: “Mujeres de vuelta y media”; de vuelta de tanta opacidad, de tanto gris, de tanta decepción. Venciendo obstáculos a través de una sonrisa que las redime.
Hay una línea que debes cruzar cada mañana al abrir los ojos: es la línea negra, la línea que delimita tu valentía al afrontar el día del miedo a afrontar la jornada. Salta de la cama, salta por encima de esa línea infausta. Vive el día a sabiendas de que cuando se va lo hace para siempre; el atardecer borra con su brocha la sombría raya. El miedo se rompe al cortar la ominosa línea negra. Salta, salta, salta… Ve dejando en cada salto tu impronta de colores limpios… Mi publicación La línea negra ha llegado a la Portada de Bloguers.net!
No son gritos de desamparo. Son gritos insultantes persiguiendo un beneficio propio. No son bailes que invoquen la gracia de unas deseadas bondades. Son gritos como cuchillos buscando la diana que, una vez alcanzada, vendrá a enterrar lo que tanto costó conquistar. Ni concentraciones de élite, ni discursos vacíos. Todos vamos en el mismo barco, por lo que sería más que un deseo, una necesidad de remar a favor de un favorable viento.
Después de años meditando sobre la posibilidad de largarse de la ciudad—pueblo inmundo que llevaba habitando más de media vida decidió al fin, por fin, dar el paso. Empaquetó desordenadamente unos cuantos bártulos seguramente prescindibles para el viaje que pretendía llevar a cabo; con un billete de avión en la mano y la bolsa de viaje en la otra dejó atrás su barrio, sus calles, encaminándose hacia el lugar que en sueños suponía traería paz a una vida desasosegante. El avión aterrizó en el aeropuerto de segunda o tercera si se compara con cualquier lugar del llamado primer mundo. Mareada por el tormentoso viaje se encaminó hacia el hospedaje que tenía reservado, un lugar que seguro conoció mejores tiempos, o no, a saber. Su habitación al menos tenía vistas al mar, del mobiliario mejor no hablar. Las cortinas con algún que otro rasguño, en el baño una cortina raída ocultaba la bañera de mandos oxidados que hacían juego con un lavabo desconchado…en fin, se dijo, pequeñ...
Todas las cartas que escribí y envié sin acuse de recibo: ¿Fueron recibidas por el destinatario? ¿Acaso duermen amontonadas en un oxidado buzón? Sin noticias del destino final sigo agarrada a la pluma con la ilusa esperanza de una contestación que quizá el universo se digne otorgarme. Montones de papeles blancos esperando el deslizamiento de la negra tinta que cubra su desnudez y mi desamparo, cada gota de color impregna el folio cual lágrima desahogada espiando a ser recibida por un ausente receptor, nada de todo lo anterior frena el impulso de rellenar hojas y hojas pacientes al acecho de contestación. Hubo una vez un cartero al que abdujo un equipo de hadas del que no pudo, no supo o no quiso escapar de un destino escrito en las hojas caídas que alfombraban aquel mágico bosque.
Se apaga el domingo, Como se apagan los sueños sin realizar. La luna confiscadora del poder solar Merodea ya en el horizonte. Y a mí me gustaría pasar por encima de las tardes de domingo sin rozarlas, Sin transitar por la neblina de un sueño que ya pasó.
En la inmensidad de mi océano solo yo puedo flotar en la balsa de mis pensamientos; ellos conforman el salvavidas que mantiene mi cuerpo a flote, a salvo de piratas mentales. Ensimismado ante un imprevisible horizonte.
Atrás quedaron los odios, las maledicencias, las mentiras hechas verdad, Los pobres ricos, Los ricos pobres, la ausencia de vida inteligente, Los idiotas que se creen reyes, Los corrompidos reyes, Las autocracias disfrazadas de libertad, La represión danzando por los que nada piden sino vivir en paz, Los necios creyéndose sabios, La vida zascandileando entre las ruinas de lo que no volverá… Y la vida se va entre las piedras que se arrojaron a un camino sin retorno.
Corre, que el tiempo presente no nos alcance. Corre, es tiempo de volar sobre el anochecido relente. Corre, que las amenazadoras armas de mil ejércitos enloquecidos no puedan darnos alcance. Corre, corre, no solo para huir sino para alejarse del estremecedor ruido de un tiempo que no nos pertenece, al cual no pertenecemos… Corre, corre hasta que el silencio alcance a establecerse dentro de tu ser… Corre…
Volver al tiempo de las bicicletas de verano. Recorrer caminos que desembocan en el infinito. Un camino asfaltado donde bailan las piedras, Entretanto, la niña goza de la inmortalidad que proporciona la adolescencia. Llegar a la meta era el objetivo. ¿Cuántos deseos incumplidos al alcanzar el final? El propósito era avanzar hacia el norte. La brújula se desnortó, Dejó a la niña al albur de la veleta de los tiempos.
Sentada al borde de mis pensamientos, Sospecho que mis azules barruntos, Vuelan entre los impulsos de las olas, Mis pies son el olvido que el agua borró en su huida. El viento trenza hilos de colores en mi pelo. El sonido del mar embravece mis sentidos, Amortigua mis pesares, Me introduce en otros mundos, Transforma mi ansiedad en paz, Y yo solo quiero quedarme a vivir en ese estado.
Más que mudo, no escuchado.😢
ResponderEliminarMudo, sordo...
Eliminar