Mujeres del pasado, presente, futuro…con un común denominador que las hace indivisibles: “Mujeres de vuelta y media”; de vuelta de tanta opacidad, de tanto gris, de tanta decepción. Venciendo obstáculos a través de una sonrisa que las redime.
Una semana en aquel país de la comida mierdera, el clima más mierdero aún, y un idioma que me resultaba imposible de aprender por más y más cursos a los que me inscribiera. Caminando bajo una lluvia eterna por los arrabales de la ciudad oscura, vine a darme de bruces con un cartel medio deslucido que colgaba de lo que en tiempos debió de ser un escaparate decente: —¿Qué coños significará esto? Pero como la curiosidad actúa cual mecanismo incontrolable di un paso al frente y me colé en la tienda o lo que quiera que fuese el lugar aquel. Con el traductor de la mano, ya ha quedado dicho que no dominaba el idioma, pregunté cuál era el significado del cartel y la forma de llevar a cabo la misión de «adoptar a una persona pasional» y, si en caso de descontento, podría devolverse. —Primer punto. Aquí no tenemos «dicho material» solo damos algunas pautas de cómo llevar a cabo la adopción y a través de esos consejos cada cual lo hará de la manera que crea conveniente. —«Ya sabía ...
El niño cree en su sueño impreso en un avión de papel. Sueña en que alcanzado su destino se hará realidad. No se detiene a pensar en tormentas que lo desvíen de conseguir su objetivo. Solo los sueños de un niño albergan la felicidad de lo que ellos acogen en su ser incontaminado. Aviones de papel. Vuelo raso en busca de un destino sin quebranto. Mi publicación Aviones de papel ha llegado a la Portada de Bloguers.net!
A nuestros pies, El tiempo derramado. Oro irreemplazable que se funde al andar. Fortuna perdida contra el pasar de las eras. Sobre mis pies dorados, oro que fuiste… ¿Dónde andarás?
Hay un náufrago en el recoveco de unas rocas invisibles, rodeado de las astillas que formaron su embarcación. Hay un náufrago que el olvido relegó a la cama que fabrica la espuma del mar. Hay un náufrago que olvidó su primigenio oficio: carpintero. Duerme entre rocas y espuma; sueña con el hada que recompondrá su barco, o quizá, su pericia como carpintero. Duerme el náufrago en su lecho blanco al son de las olas que susurran una canción húmeda de ayeres con olor burbujeante de palmas rotas. Duerme y sueña el náufrago con las alas redentoras de un hada imaginaria; sueña con la aparición fantástica que lo rescate del sumergido espejismo que en su día un mar embravecido impulsó contra el risco. Sueña.
¿Qué hora sería en este momento al otro lado del charco? Había pasado su etapa de estudiante sin pena ni gloria —como casi todo en su vida—. La geografía no era materia de su interés y, siempre, la arrastró sin conseguir aclarar donde estaba el Orinoco , igual podía situarlo en el cuerno de África como en el sur de Oceanía, cuestión esta que le hacía perderse de continuo y andar desorientado por un camino de gloria impuesto a martillazos. «Refulge, reinserta, retuerta, resuelta…» ¿Cómo coños se denominaría aquel brillo que llegaba de la escalera de cuerda que apareció colgada del muro que había detrás de su casa?… Despistado, disléxico, desorientado… «atributos» éstos que le asignaron cierta resignación para cruzar el anodino destino impuesto. Con todo, resolvió intentar la escalada; su miedo a cuestas, sus ojos desviados de la realidad que no quería enfrentar. Cuatro peldaños de ascenso y la ceguera le alcanzaron de lleno. Toda oscuridad, todo negro, un agujero negro por el ...
Desde el momento del desayuno comenzó a sentir algo extraño que terminaría por hacerse realidad a lo largo de las horas. Las paredes de la cocina parecían estrecharse o para mejor decir, iban avanzando una al frente de otra reduciendo el espacio…a veces lo importante de nuestras vidas está oculto en lo que no sucede, de esa forma, consigue restar importancia a lo que realmente nos alcanza. En la hora vespertina cuando el sol parece jugar al escondite como si quisiera o no quisiera esconderse tras la luna, una hilera de bancos vacíos en el paseo que recorría el borde de una franja de edificios feos, toscos y definitivamente iguales, como de la nada surge una figura que toma asiento a su lado. Sentada en aquel banco móvil fantaseó con la posibilidad de que el hombre que se había aposentado a su vera fuera un asesino en serie como aquellos que había visto en las películas y ahora venía a tomarla como presa. Imaginó el proceso de principio a fin. Donde tuvo lugar ...
Muy señor mío: Imagino la ardua tarea al tratar de poner luz sobre el « SIGLO DE LA IMBECILIDAD» que se dio allá por el año dos mil y sucesivos. El ciclo que Vd. investiga estuvo marcado por el calentamiento global, las guerras, además de estaciones marcadas por una brutal sequía. Esto supuso entre otras cosas el derretir de la masa en «masa» de cerebros alienados. Cada tonto dejaba su impronta en un mal invento: las mal llamadas ‘ RRSS’, lo que provocó un 2º Big Bang… Hace años que las abuelas venían pronosticando estos aconteceres en una bíblica frase: «El mundo se va a la mierda». Entretanto enseñaban a niños y niñas una canción aprendida a su vez de sus abuelas: «Mambrú se fue a la guerra, ¡Qué dolor, qué dolor, qué pena! Mambrú se fue a la guerra, no sé cuándo vendrá. ¡Do-re-mi, do-re-fa! No sé cuándo vendrá». Lo cierto y verdad es que de Mambrú nunca más se tuvo noticia. El mundo ya se fue…vaya si se fue…
Lo vi pasar día tras día cada mañana durante años frente a mi ventana. Pregunté en el mercado, en la calle, en las fuentes, por si alguien pudiera darme noticias de su identidad. Nadie lo conocía. Al parecer solo yo era la única que veía aquella imagen detrás del marco de mi ventanal. No era un sueño; era la realidad impactando contra mi retina hasta el día en que con un gesto torpe y disparatado salté por la ventana con intención de conseguir un acercamiento hacia la misteriosa sombra, y quizá si me atreviera, preguntarle quién era, adónde iba, porque elegía el camino frente a mi ventanal y, sobre todo ¿Para qué? En el asalto me llevé por delante un trozo de astilla desprendida del brocal que se clavó en mi rodilla de la que comenzaba a brotar un hilillo de sangre que tapé con mi mano primero, para a continuación dejarla libre y que el reguero siguiera su cauce hasta alcanzar mis pies. Cuando estuve frente a él ni mi voz ni mis piernas atendían a su cometido; quedé p...
El lugar perfecto. El refugio perfecto en el cual vivir todas las vidas que no nos serán otorgadas, todas las fantasías al alcance de los ojos que recorren el avispero que guarda en cada una de sus celdillas, una sucesión de puntos unidos entre sí, creando historias interminables. El lugar de los sueños. El lugar del olvido. El lugar de cada uno de los recuerdos acumuladores de vida. Un lugar mágico que huye de antorchas, de vicios iletrados, de sabiondos con ínfulas de escritores fracasados, de novelistas autonovelados; de las más bellas historias; de las suculentas crónicas salpicadas de hechos más soñados que reales. Relatos fundidos con la capa de moho que el tiempo y la dejadez retuvieron al fondo de un oculto estante. El rumor salvaje de un chisporroteo acabará por silenciar para el devenir, todas las voces que hasta el momento yacían mudas, para siempre, bajo el resplandor ígneo, devorador de letras, ansioso por obtener para sí todo lo que jamás de forma alguna habría p...
Época, país imaginario... Un hombre: aburrido. Harto de soledad decide compartir su caza diaria. A base de elucubrar fue a topar con la más acongojante idea: «EL MATRIMONIO», causante, éste, de la más feroz de las soledades a través de los siglos. Andadura solitaria, unilateral, disfrazada de falsa compañía en la que los intereses individuales entrechocan, formando tormentas estelares. ¿Qué factor contribuye a que la unión entre dos personas no consiga fusionar intereses? Estudio antropológico, necesito. La evolución individual de los integrantes, los cambios, el nivel de madurez...agentes externos-internos, separan los caminos. Distancias insalvables. Cada quién en un mundo de mentiras, engaños e infidelidades ético-estéticas, parcheando un escenario «ideal», de cara a la galería. Esto en el mejor de los casos; en el peor, aparece el maltrato, —a veces dividido—, hasta que la jaula de oro, ¡Explota! Nadie pertenece a nadie... Nadie es de nadie... Atentados contra...
Más que mudo, no escuchado.😢
ResponderEliminarMudo, sordo...
Eliminar